
Me tomo un bondi.
Estoy re-malhumorada…
Me siento medio al fondo para no tener que darle el asiento a ninguna viejita… me embola viajar parada y sola.
Miro a la señora que está sentada adelante mío. Mira una propaganda de Claro sobre Internet inalámbrica para laptos… como estoy tan chinchudita solo pienso “que mira tanto la propaganda si seguro que no sabe nada de esto…”
Aaah, me molesta estar chinchuda porque me pongo re-mala onda.
Sube una señora, me mira, se iba a sentar conmigo y se arrepiente… Por qué se arrepiente? Ni idea… ah, si, puede ser por el mp3 medio fuerte. Bueh, puedo vivir con eso.
Para colmo sé porque estoy de mal humor: me está saliendo todo al revés. Me doy cuenta que quiero otro trabajo, que el flaco que me gusta se las tomó hace mucho, que me quedé sola y que me pone muy depresiva estar sola… a eso se suman ciertas cosas que me hace pensar que estoy en el horno y que tengo que hacer algo urgente porque siento que estoy arruinando mi vida.
Ahora sube un nene que se pone a gritar porque se quiere sentar atrás y la mamá adelante… uy, nene, sentate con mamí y no rompás las bolas.
Me embola la música del mp3, quiero sacar el celular y me doy cuenta que me lo olvidé en el estante del cuarto. Los mensajes y llamadas perdidas serán el parámetro para saber que tan entretenida anda mi vida… ja, mazoca.
Si, señora, sigo escuchando música y usted no se sentó conmigo. No me mire y no me joda.
Para colmo este tipo que me rompe ahora “mata” al abuelo y me hace la caida… Naaah, tomatelas. Me revienta de bronca esta situación.
Me subieron un punto la nota final de Recursos Humanos por ser buena onda… esto es cualquiera. Y me doy cuenta que repito mucho “cualquiera”…
Bueno, como decía, el pendejo es un tarado. Se para en la puerta de mi office y se queda mirándome. Yo me hacia la que buscaba algo para no mirarlo. Me pregunta cómo estoy y yo le digo que bien. Veo que no se va entonces le digo”… y vos?”
-Yo bien, blah, blah, blah…
Ay, dioses, cállate, no te miro, no te presto atención, no NADA… “vofi” como diría un amigo.
Él que no se calla y yo que… eh! Bueno, bárbaro, encontré lo que no buscaba así que me retiro del lugar pasándole por al lado. Por suerte se dio por enterado porque cuando volví a la oficina ya no estaba.
Uh, cierto que estoy en un 184 y no en un 130… En tra pro Las Heras… Las Heras?? Bueh, el punto es que entra por una cuadra y da muchas vueltas por Florida… Florida?? Bueh, no sé. Todavía no conozco mucho pero si sé que el 130 va derechito por Maipú, agarra por Irigoyen, me deja en la esquina de ayacucho y de ahí camino tres o cuatro cuadras… Listorti.. Llegué.
Pero no. Todavía estoy dando vueltas en colectivo.
Igual, no me molesta. El otro día me fui hasta Floresta en 63… eso es feo. Pasar de noche por Chacarita y su cementerio. Me dio tristeza pasar por ahí.
Después me acuerdo de mi compañero cantando como Roberto Quenedi: “Guasiriguaaaa!” Y me río. Y me olvido por un rato.
Estoy re-malhumorada…
Me siento medio al fondo para no tener que darle el asiento a ninguna viejita… me embola viajar parada y sola.
Miro a la señora que está sentada adelante mío. Mira una propaganda de Claro sobre Internet inalámbrica para laptos… como estoy tan chinchudita solo pienso “que mira tanto la propaganda si seguro que no sabe nada de esto…”
Aaah, me molesta estar chinchuda porque me pongo re-mala onda.
Sube una señora, me mira, se iba a sentar conmigo y se arrepiente… Por qué se arrepiente? Ni idea… ah, si, puede ser por el mp3 medio fuerte. Bueh, puedo vivir con eso.
Para colmo sé porque estoy de mal humor: me está saliendo todo al revés. Me doy cuenta que quiero otro trabajo, que el flaco que me gusta se las tomó hace mucho, que me quedé sola y que me pone muy depresiva estar sola… a eso se suman ciertas cosas que me hace pensar que estoy en el horno y que tengo que hacer algo urgente porque siento que estoy arruinando mi vida.
Ahora sube un nene que se pone a gritar porque se quiere sentar atrás y la mamá adelante… uy, nene, sentate con mamí y no rompás las bolas.
Me embola la música del mp3, quiero sacar el celular y me doy cuenta que me lo olvidé en el estante del cuarto. Los mensajes y llamadas perdidas serán el parámetro para saber que tan entretenida anda mi vida… ja, mazoca.
Si, señora, sigo escuchando música y usted no se sentó conmigo. No me mire y no me joda.
Para colmo este tipo que me rompe ahora “mata” al abuelo y me hace la caida… Naaah, tomatelas. Me revienta de bronca esta situación.
Me subieron un punto la nota final de Recursos Humanos por ser buena onda… esto es cualquiera. Y me doy cuenta que repito mucho “cualquiera”…
Bueno, como decía, el pendejo es un tarado. Se para en la puerta de mi office y se queda mirándome. Yo me hacia la que buscaba algo para no mirarlo. Me pregunta cómo estoy y yo le digo que bien. Veo que no se va entonces le digo”… y vos?”
-Yo bien, blah, blah, blah…
Ay, dioses, cállate, no te miro, no te presto atención, no NADA… “vofi” como diría un amigo.
Él que no se calla y yo que… eh! Bueno, bárbaro, encontré lo que no buscaba así que me retiro del lugar pasándole por al lado. Por suerte se dio por enterado porque cuando volví a la oficina ya no estaba.
Uh, cierto que estoy en un 184 y no en un 130… En tra pro Las Heras… Las Heras?? Bueh, el punto es que entra por una cuadra y da muchas vueltas por Florida… Florida?? Bueh, no sé. Todavía no conozco mucho pero si sé que el 130 va derechito por Maipú, agarra por Irigoyen, me deja en la esquina de ayacucho y de ahí camino tres o cuatro cuadras… Listorti.. Llegué.
Pero no. Todavía estoy dando vueltas en colectivo.
Igual, no me molesta. El otro día me fui hasta Floresta en 63… eso es feo. Pasar de noche por Chacarita y su cementerio. Me dio tristeza pasar por ahí.
Después me acuerdo de mi compañero cantando como Roberto Quenedi: “Guasiriguaaaa!” Y me río. Y me olvido por un rato.
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