Suena el despertador.
Lo apago.
Suena el celular.
Lo apago.
Casí me duermo.
Me levanto.
Me molesta la luz… brrr… y para colmo este frio.
Sigo de mal humor.
Ya es un hábito.
Me preparo el desayuno.
No quiero ir a trabajar. Estoy cansada… pero no hoy, ahora… desde hace unos dias…
Me enojo conmigo porque todavía no me puse las RE-pilas para buscar laburo.
Me enojo porque sigo de mal humor.
Me rpeocupo.
Pienso en empezar terapia.
Me parece una huevada lo de la terapia.
Dejo de pensar en eso.
Me pongo zen y prendo tres sahumerios seguidos en la oficina.
A lot.
Me calmo y con el trabajo me vuelvo a estresar.
Me levanto del escritorio, miro un dibujo en la pared y todo da vueltas menos eso… vueltas, vueltas, vueltas
“Mazoca, sentate” pienso.
Y me quedo parada un rato… mini test de resistencia.
Me caigo en la silla y no digo nada.
Me duele mucho la cabeza.
Pienso en lo que puede ser y debe ser la comida… blah, me embola esto de os mareos.
Una señora se me acerca y me dice si la puedo ayudar.
Asiento.
Me dice que a su hijo lo mordió un gato. Me muestra la mordedura en la mano del chico y me dice “Y después el gato se murió… Mirá” y levanta una bolsa transparente que tenia un gato muerto…
Aaaaaaah! Por favor, señora, guarde eso!!!!
Pero no le dije nada y se me revolvió el estómago.
Soluciono eso de la señora, el chico y el gato… muerto.
Me voy.
Camino por el hall.
Dos visitadores hablaban detrás mio.
-…y, frente a los hechos consumados no hay mucho por hacer…
Uuuh! Me imaginé LA novela.
Bah, la de siempre.
El que se entera de la infidelidad de su mujer.
Me voy a otro office.
Se empieza a llenar de minas.
Si, minas. Lo digo así a lo Cacho cuando se trata de malos exponentes.
- Uh, tenés las re-tetas.
- si, me agarró un hipo (hipotiroidismo) y engordé. Ahora adelgacé diez quilos… pero Las TETAS… mm .. el otro dia mi novio me dijo…
- Ay, si, boluda, estan re-bien…
Me doy cuenta que estoy en medio de una charla de cinco… boludas.
Me voy, me voy, me voy.
Almuerzo.
Me sigue doliendo la cabeza.
Pienso en la charla que tuve con Caro el otro día. La chica me dijo algo muy sensato.
Me pongo emuyon… dios. Qué hacer, qué hacer?
Mejor nada.
Más pienso, mas me duele la cabeza.
Mi compañero de la tarde se altera.
No se altera seguido pero cuando se raya, lima mal.
Mal.
Se enoja porque me había ido a comprar un agua y dice algo del laburo… no le doy bola.
Pienso “eeeeeeeeeh, no te ajités, man”
Pero si me hago la cool con el tipo me va a mandar a darle pancito a las palomas.
Me callo.
Se calma.
Me llaman mucho al interno por pavadas.
Me enojo. No digo nada.
Salgo del trabajo.
No sé qué hacer.
Voy al super?
Voy a tomar un cofi?
Voy a caminar?
Qué hago????
Parezco Capusotto haciendo de emo.
Me tomo un bondi.
Me bajo, camino.
No sé qué hacerrrr….
Paso por dos bares.
Pienso en que quiero sentarme a escribir, que quiero mejorar unos apuntes que tengo, que quiero dibujar.
Pero no tengo hambre y no quiero concentrarme mucho en algo.
Me gustan los bares que veo pero no entro.
Sigo caminando.
Camino mucho.
Camino a lot.
Voy y vengo por las mismas cuadras.
Me compro ropa.
Le compro un sweter a Sol.
Vuelvo a casa.
No llego más.
Tengo frio.
Llego.
Tengo hambre.
Tomo jugo y me preparo tostadas.
Como de más.
Me da culpa.
Siempre me da culpa comer de más.
Me conecto.
Me habla Mica.
Me pongo emuyon de la nada y le digo que la quiero ver, que nos juntemos.
Ah, salaminaaa!
Al final me odio por la inestabilidad emocional.
Pienso en el flaco.
Me llama un amigo y me corta el mambo.
“eeeeeeh, nos juntamos el lunes, dale, dale”
Tarada. Siempre me mando y después no tengo ganas de hacer nada.
Ya fue.
No tengo hambre y no hay mucho para hacer.
Me duermo.
No sueño.
Mal día.
Lo apago.
Suena el celular.
Lo apago.
Casí me duermo.
Me levanto.
Me molesta la luz… brrr… y para colmo este frio.
Sigo de mal humor.
Ya es un hábito.
Me preparo el desayuno.
No quiero ir a trabajar. Estoy cansada… pero no hoy, ahora… desde hace unos dias…
Me enojo conmigo porque todavía no me puse las RE-pilas para buscar laburo.
Me enojo porque sigo de mal humor.
Me rpeocupo.
Pienso en empezar terapia.
Me parece una huevada lo de la terapia.
Dejo de pensar en eso.
Me pongo zen y prendo tres sahumerios seguidos en la oficina.
A lot.
Me calmo y con el trabajo me vuelvo a estresar.
Me levanto del escritorio, miro un dibujo en la pared y todo da vueltas menos eso… vueltas, vueltas, vueltas
“Mazoca, sentate” pienso.
Y me quedo parada un rato… mini test de resistencia.
Me caigo en la silla y no digo nada.
Me duele mucho la cabeza.
Pienso en lo que puede ser y debe ser la comida… blah, me embola esto de os mareos.
Una señora se me acerca y me dice si la puedo ayudar.
Asiento.
Me dice que a su hijo lo mordió un gato. Me muestra la mordedura en la mano del chico y me dice “Y después el gato se murió… Mirá” y levanta una bolsa transparente que tenia un gato muerto…
Aaaaaaah! Por favor, señora, guarde eso!!!!
Pero no le dije nada y se me revolvió el estómago.
Soluciono eso de la señora, el chico y el gato… muerto.
Me voy.
Camino por el hall.
Dos visitadores hablaban detrás mio.
-…y, frente a los hechos consumados no hay mucho por hacer…
Uuuh! Me imaginé LA novela.
Bah, la de siempre.
El que se entera de la infidelidad de su mujer.
Me voy a otro office.
Se empieza a llenar de minas.
Si, minas. Lo digo así a lo Cacho cuando se trata de malos exponentes.
- Uh, tenés las re-tetas.
- si, me agarró un hipo (hipotiroidismo) y engordé. Ahora adelgacé diez quilos… pero Las TETAS… mm .. el otro dia mi novio me dijo…
- Ay, si, boluda, estan re-bien…
Me doy cuenta que estoy en medio de una charla de cinco… boludas.
Me voy, me voy, me voy.
Almuerzo.
Me sigue doliendo la cabeza.
Pienso en la charla que tuve con Caro el otro día. La chica me dijo algo muy sensato.
Me pongo emuyon… dios. Qué hacer, qué hacer?
Mejor nada.
Más pienso, mas me duele la cabeza.
Mi compañero de la tarde se altera.
No se altera seguido pero cuando se raya, lima mal.
Mal.
Se enoja porque me había ido a comprar un agua y dice algo del laburo… no le doy bola.
Pienso “eeeeeeeeeh, no te ajités, man”
Pero si me hago la cool con el tipo me va a mandar a darle pancito a las palomas.
Me callo.
Se calma.
Me llaman mucho al interno por pavadas.
Me enojo. No digo nada.
Salgo del trabajo.
No sé qué hacer.
Voy al super?
Voy a tomar un cofi?
Voy a caminar?
Qué hago????
Parezco Capusotto haciendo de emo.
Me tomo un bondi.
Me bajo, camino.
No sé qué hacerrrr….
Paso por dos bares.
Pienso en que quiero sentarme a escribir, que quiero mejorar unos apuntes que tengo, que quiero dibujar.
Pero no tengo hambre y no quiero concentrarme mucho en algo.
Me gustan los bares que veo pero no entro.
Sigo caminando.
Camino mucho.
Camino a lot.
Voy y vengo por las mismas cuadras.
Me compro ropa.
Le compro un sweter a Sol.
Vuelvo a casa.
No llego más.
Tengo frio.
Llego.
Tengo hambre.
Tomo jugo y me preparo tostadas.
Como de más.
Me da culpa.
Siempre me da culpa comer de más.
Me conecto.
Me habla Mica.
Me pongo emuyon de la nada y le digo que la quiero ver, que nos juntemos.
Ah, salaminaaa!
Al final me odio por la inestabilidad emocional.
Pienso en el flaco.
Me llama un amigo y me corta el mambo.
“eeeeeeh, nos juntamos el lunes, dale, dale”
Tarada. Siempre me mando y después no tengo ganas de hacer nada.
Ya fue.
No tengo hambre y no hay mucho para hacer.
Me duermo.
No sueño.
Mal día.
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