
Salgo con un flaco.
Vamos a caminar, a charlar….
Pasa un rato y me tira un centro.
Lo esquivo con poca cancha.
Me tira otro centro.
Ya no le digo nada.
Pasa un rato.
Tomamos un helado.
Tira otro centro poco sutil.
Es un descarado.
Me empiezo a reir y no le digo nada.
“Hey, basta” pienso.
Bajo linea.
Flaco, aflojá” le quiero decir pero no le digo eso.
El fantasma de Germencito se apodera de mi.
Que “vos sabés como son las cosas”, que “no te quiero boludear”, que “te quiero y no quiero lastimarte”, que “yo ya estuve en tu lugar y no está bueno que te boludeen” y demás cosas que alguna vez me dijeron y siempre me toca repetir.
El flaco me dice que haga lo que quiera, que el hombre es libre.
Eh, no, nada que ver, el hombre está condicionado cuando hay sentimientos de por medio, no me parece actuar con total impunidad. El hombre NO es libre, man.
Le digo eso pero más formal.
No me dice nada.
Le gané.
Se pone mal.
Uy, no, flaco, ya vengo re-curtida de los tipos que me hacen la caida, conmigo no, eh” pienso.
No le digo nada.
Me quiero ir urgente.
Ya le dije lo que le tenia que decir, el resto de tiempo que me quede va a ser para peor.
Ya fue, me acerco a la parada del bondy y el flaco repunta.
Mas vale que repunte porque no voy a hacerle de terapeuta.
Veo el colectivo, le hago seña, saludo al flaco.
Me voy.
Basta para mi, basta para todos!
Vamos a caminar, a charlar….
Pasa un rato y me tira un centro.
Lo esquivo con poca cancha.
Me tira otro centro.
Ya no le digo nada.
Pasa un rato.
Tomamos un helado.
Tira otro centro poco sutil.
Es un descarado.
Me empiezo a reir y no le digo nada.
“Hey, basta” pienso.
Bajo linea.
Flaco, aflojá” le quiero decir pero no le digo eso.
El fantasma de Germencito se apodera de mi.
Que “vos sabés como son las cosas”, que “no te quiero boludear”, que “te quiero y no quiero lastimarte”, que “yo ya estuve en tu lugar y no está bueno que te boludeen” y demás cosas que alguna vez me dijeron y siempre me toca repetir.
El flaco me dice que haga lo que quiera, que el hombre es libre.
Eh, no, nada que ver, el hombre está condicionado cuando hay sentimientos de por medio, no me parece actuar con total impunidad. El hombre NO es libre, man.
Le digo eso pero más formal.
No me dice nada.
Le gané.
Se pone mal.
Uy, no, flaco, ya vengo re-curtida de los tipos que me hacen la caida, conmigo no, eh” pienso.
No le digo nada.
Me quiero ir urgente.
Ya le dije lo que le tenia que decir, el resto de tiempo que me quede va a ser para peor.
Ya fue, me acerco a la parada del bondy y el flaco repunta.
Mas vale que repunte porque no voy a hacerle de terapeuta.
Veo el colectivo, le hago seña, saludo al flaco.
Me voy.
Basta para mi, basta para todos!
2 comentarios:
sentimientos....ahaha!
y...
kuando viene golpeada es dificil
decimelo ami
=(
Publicar un comentario